Aroa en el Café Sybille

Aroa en el Sibylle Cafe

Aroa en el Sibylle Cafe

La semana pasada volvimos de Berlín. Pasamos allí 8 días, pateando las calles, pateando MUCHO las calles (setenta kilómetros, caminamos), revisitando la ciudad esta vez con buen tiempo (para el octubre típico berlinés), con luz del día hasta una hora digna.

El motivo del viaje era, por una parte, visitar a un par de amigos que viven allí, pero sobre todo documentarnos para un proyectito de Aroa. En la foto la veis en un lugar que tendrá su importancia en ese proyecto.

Esto del viaje, como podréis comprender, significa que en lo sucesivo aparecerán por aquí un porrón de fotos de Berlín, lo que es probablemente una buena noticia, ¡voy a volver a subir fotos, el fotoblog vuelve de entre los muertos, otra vez!

Respecto a las fotos, últimamente no me he encontrado muy a gusto haciendo o procesando fotos, la verdad, probablemente por saturación, por repetir demasiadas veces el mismo truco: fotos de tres en tres, y HDR al canto. Así que en este viaje, cuando llevaba tres o cuatro fotos, decidí que iba a ajustar la focal a 5’6, iba a poner la ISO en automático (suena bastante herético, pero es que mi cámara maneja la ISO de maravilla por el bendito full frame), e iba a tirar las fotos de una en una.

La idea era centrarse sobre todo en el momento, en el ángulo, en la imagen más tal como era que como puede llegar a ser si la haces pasar por las tripas del procesado HDR. Aunque muchas de las fotos que vendrán (esta no) tienen un toque de pseudo-HDR, normalmente está diluido en la foto y salvo en el caso de algún edificio monumental espero que no cante mucho.

Por lo demás esta foto llega tarde: como el retrato es suyo, Aroa ya lo ha subido por ahí a Esa Red Social Que Yo No Uso nunca, con mucho éxito. La verdad es que no me extraña: me parece el mejor retrato que la he hecho hasta ahora. Y en cualquier caso el mayor mérito de la foto es suyo. Si le haces una foto a una mujer hermosa, es muy difícil que no salga una foto bonita.