Sal

Sal

Sal

Contaban en el cole que cuando Roma aniquiló por tercera vez Cartago, aniquilaron sus tierras echándoles sal, de forma que nada pudiera crecer en ellas.

Yo nunca he sido mucho de preguntar en clase ni de dar guerra pero recuerdo que pensé; pero el mar tiene sal, y el suelo donde se levanta este mismo cole fue en tiempos lecho marino, ¿así que por qué crecen cosas aquí, o en Holanda?

Sigo sin saberlo, ¿qué pasa con la sal? ¿Es cosa de la proporción que sea veneno?

La sal, recordamos de nuestras clases del instituto, es cloro y sodio; si uno come sodio, se envenena, y si uno come cloro se envenena, y si uno come sin sale siente que se envenena. ¿Qué diablos pasa con la sal?

En la sal empiezan y terminan casi todas las cosas que me interesan de la química que no tienen que ver con el agua; no es culpa de la química, supongo. Como pasa con estas cosas, la culpa, para mal, siempre se le echa a un profesor. No recuerdo ni quién me dio química en el instituto, pero pienso que fue culpa suya el no motivarme para que me gustase esa asignatura tan llena de valencias y de pesos específicos, de moles y de enlaces. Según mi total subjetividad y gusto personal, esa física venida a menos (o lo que es lo mismo, esa matemática venida a menos dos veces).

Luego, claro, está el agua. Pero del agua hablamos otro día que toque foto con agua.